<$BlogRSDUrl$>

domingo, diciembre 14, 2003

Diario de un urbanita

He pasado unos días dándole vueltas a una posible definición de madurez. Al final me he quedado con cuatro posibles, sin que ninguna, salvo la última, me convenciera del todo:

- Asumir las consecuencias que se deriven de tus propias acciones.

Plana y ridículamente solemne, podría muy bien haberse pronunciado en cualquier púlpito durante la misa domingo, con escasas posibilidades de ser asimilada por el auditorío.

- Ser consciente de que uno está "solo" en el mundo.

Es dura y, por tanto, demasiado pesimista. No obstante, estoy seguro de que con los años uno acaba recuperando (de alguna manera, lo sé) la ilusión en el género humano.

- Estar siempre "alerta".

Bien, esta creo que es aplicable al hombre urbano de nuestro tiempo (y desde luego, a cualquier padre de familia), acosado continuamente por miedos sin fin (el miedo al paro, a ser desvalijado por la calle o a que los niños pierdan el autobús escolar). Pero falta un poco de humor.

- Madrugar, por sistema y sin que ellos suponga esfuerzo alguno, los fines de semana y días festivos.

Con esta definción creo que se empieza a entender el verdadero sentido de la madurez como una dimensión nueva en la vida de una persona (pensemos sólo en la cantidad de programas de TV que nos estamos perdiendo a horas tempranas). Lo que es claro es que todavía me falta un tiempo para entrar en el club...

This page is powered by Blogger. Isn't yours?