lunes, marzo 07, 2005
Diario de un urbanita
A la mirada perdida en el túnel que apunta los destellos luminosos del próximo tren sigue el paso vacilante hacia el vagón todavía no infestado de almas grises; mientras se amolda el cuerpo a un rincón siempre cambiante y se hace opaco a la cháchara destemplada e incontinente que amenaza alrededor, pienso:
- Si un hombre aspirar por sí mismo a configurar un universo moral autónomo e independiente, cómo cabe calificarlo: ¿estupidez? ¿temeridad? ¿frívola extravagancia? ¿quijotería?
- Basicamente la personalidad se construye en torno a dos ejes: el de los defectos o el de las virtudes ¿...y tú de qué lado estás?
A la mirada perdida en el túnel que apunta los destellos luminosos del próximo tren sigue el paso vacilante hacia el vagón todavía no infestado de almas grises; mientras se amolda el cuerpo a un rincón siempre cambiante y se hace opaco a la cháchara destemplada e incontinente que amenaza alrededor, pienso:
- Si un hombre aspirar por sí mismo a configurar un universo moral autónomo e independiente, cómo cabe calificarlo: ¿estupidez? ¿temeridad? ¿frívola extravagancia? ¿quijotería?
- Basicamente la personalidad se construye en torno a dos ejes: el de los defectos o el de las virtudes ¿...y tú de qué lado estás?