miércoles, marzo 15, 2006
Diario de un urbanita
¿Quieres ser comercial (que no "un comercial"), tener orientación al cliente, poder fidelizar, conservar y desarrollar relaciones comerciales? Haz memoria de las situaciones en las que tú eres el cliente: cuando compras en una tienda, encargas una obra en tu casa, comes en un restaurante, alquilas un apartamento en vacaciones etc. Los ejemplos son innumerables. Ahora reflexiona lo que te agradó y desagradó de cada una de estas experiencias y los motivos que te llevaron a volver a comprar un producto o adquirir un servicio. Escoge a un par de amigos, a ser posible que su manera de ser no se parezca mucho a la tuya, y hazles las mismas preguntas. Verás que al final tendrás, por un lado los prototipos posibles de clientes (tú y tus amigos) y por otro, lo que cada prototipo busca en una transacción comercial y en qué medida respecto del conjunto (precio, calidad, servicio etc.). Si en la práctica eres capaz de detectar ante qué prototipo de cliente te encuentras y, en consecuencia, saber lo que realmente espera de ti, tienes allanado el camino hacia al éxito comercial.
¿Que cómo se obtienen nuevos clientes? Amigo, esa es la pregunta del millón o la piedra filosofal del mundo del los negocios. Los que han triunfado en este terreno no tienen una respuesta unívoca y, por lo general, su solución, se agota en cuanto es de dominio público, porque se convierte en un elemento de innovación al alcance de todo el mundo. Mientras tanto, sólo cabe hacer lo de siempre -todos los caminos son válidos para llegar a un cliente: un contacto directo, la reputación, la publicidad, la casualidad- y NO permitirte el lujo de desperdiciar ni una sola de las oportunidades que se te presente en la práctica.
¿Quieres ser comercial (que no "un comercial"), tener orientación al cliente, poder fidelizar, conservar y desarrollar relaciones comerciales? Haz memoria de las situaciones en las que tú eres el cliente: cuando compras en una tienda, encargas una obra en tu casa, comes en un restaurante, alquilas un apartamento en vacaciones etc. Los ejemplos son innumerables. Ahora reflexiona lo que te agradó y desagradó de cada una de estas experiencias y los motivos que te llevaron a volver a comprar un producto o adquirir un servicio. Escoge a un par de amigos, a ser posible que su manera de ser no se parezca mucho a la tuya, y hazles las mismas preguntas. Verás que al final tendrás, por un lado los prototipos posibles de clientes (tú y tus amigos) y por otro, lo que cada prototipo busca en una transacción comercial y en qué medida respecto del conjunto (precio, calidad, servicio etc.). Si en la práctica eres capaz de detectar ante qué prototipo de cliente te encuentras y, en consecuencia, saber lo que realmente espera de ti, tienes allanado el camino hacia al éxito comercial.
¿Que cómo se obtienen nuevos clientes? Amigo, esa es la pregunta del millón o la piedra filosofal del mundo del los negocios. Los que han triunfado en este terreno no tienen una respuesta unívoca y, por lo general, su solución, se agota en cuanto es de dominio público, porque se convierte en un elemento de innovación al alcance de todo el mundo. Mientras tanto, sólo cabe hacer lo de siempre -todos los caminos son válidos para llegar a un cliente: un contacto directo, la reputación, la publicidad, la casualidad- y NO permitirte el lujo de desperdiciar ni una sola de las oportunidades que se te presente en la práctica.